Estimulando la Salud del Esqueleto



Todos los órganos del cuerpo humano se benefician con la realización de ejercicios. Si bien los músculos suelen ser visto como los principales destinatarios de esas ventajas de la actividad atlética, es importante señalar que el hueso es también un tejido vivo, el cual alcanza máximos valores de densidad mineral y de fortaleza en aquellos individuos en los cuales el ejercicio físico forma parte de la vida diaria.

La osteoporosis representa una de las enfermedades más críticas para la salud pública, debido a su relación directa con la calidad de vida (mayor riesgo de fracturas, postración y pérdida de la independencia) y al alto costo que representa para el sistema de salud. El ejercicio tiene un valor preventivo (cuando se practica en la juventud) y terapéutico (cuando se lleva a cabo en personas de edad avanzada que ya han sido afectadas por la osteoporosis).

Se reconoce que la gimnasia con aplicación de resistencias constituye la variante más adecuada con el fin de incrementar la fortaleza de los huesos. En este amplio grupo de ejercicios físicos se incluyen todas aquellas variantes en las cuales las articulaciones deben trabajar en contra de la fuerza de gravedad. En esta lista sobresalen la caminata, el footing y el trote, así como la danza en sus distintas versiones y la práctica recreativa del tenis. De todos modos, el complemento con ejercitación no asociada con resistencia (natación, bicicleta fija o tradicional) puede dar lugar a beneficios adicionales sobre la salud cardiovascular, en especial en las personas de mayor edad.

Además del insustituible asesoramiento médico, esto ejercicios deben acompañarse de una dieta rica en calcio (lácteos, legumbres), una adecuada hidratación y la sugerencia de evitar factores que destruyen la salud del esqueleto, como el alcohol y el tabaco.

Imagen: 1001 Consejos



Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *